El altiplano, caracterizado por ser una zona rodeada por dos cadenas de montañas, tiene gran presencia en el continente sudamericano pasando por Argentina, Chile, Perú y Bolivia.
Arraigado en la cultura e idiosincrasia sudamericana, el Altiplano está presente no sólo en el mapa geográfico de esta zona del continente, sino que ha sido un recurrente escenario literario, de leyendas, tradiciones e historias del pueblo latinoamericano.
En sus vastos kilómetros de amplitud se esconden pequeñas atracciones naturales que en medio de tanto cerro y planicies desiertas, parecen simples oasis imaginarios, pero que sin duda una vez que se está cerca, la belleza de estos sitios hacen que el viaje y los por menores de la altura queden en segundo plano.
1. Salar de Huasco
Con 11 mil hectáreas aproximadamente y a más de 3700 metros de altura por sobre el nivel del mar, este lugar sorprende no sólo por su incomparable belleza, sino que también por su imponente e inhabitada presencia que hace sentir como si estuviéramos en otro planeta. Se ubica a 175 kilómetros de la ciudad de Iquique, en pleno altiplano chileno.
Sin embargo, este hermoso paisaje no siempre fue el mismo. Hace miles y millones de años, este mismo salar rodeado por desierto y cerros estaba cubierto por un glacial de hielo, que debido a los cambios climáticos, se convirtió en un gran lago que incluso llegaba hasta el famoso Titicaca ubicado en parte de Perú y Bolivia. De ese paisaje donde abundaba el agua, hoy sólo queda una laguna donde sus principales habitantes, aparte de una pequeña comunidad aymara, son 3 mil flamencos de 3 distintas especies. Todo un espectáculo digno de observar, si se considera que en el mundo existen cuatro especies de estas aves, de las cuales tres conviven en este salar del altiplano chileno.
2. Colchane
Este pequeño pueblo con apenas 90 casas hechas de adobe, se encuentra a 3800 metros de altura y a sólo 200 metros de la frontera que separa a Chile con Bolivia. Con una pequeña iglesia en su plaza principal que evoca a la virgen del Carmen, Colchane es un sitio que vive día a día con la realidad de ser un pueblo fronterizo, un lugar de paso para muchos que emprenden rumbo a los países vecinos.
Junto con conocer sus pintorescas construcciones y la milenaria cultura agroalfarera de sus habitantes aymaras, también es interesante pasar un fin de semana en Colchane, ya que sábado por medio se lleva a cabo la famosa “Feria Internacional” a la cual asisten comerciantes provenientes de todo el altiplano chileno, peruano y boliviano. Una experiencia única donde se puede conseguir desde el más puro cereal de quínoa, hasta mantas de lana de alpaca, pasando incluso por combustible boliviano.
3. Termas de Enquelga
Ubicadas a 28 kilómetros al norte del pueblo de Colchane, estas termas artesanales son una oportunidad para el relajo y el descanso, en medio de un entorno escénico poco común: el altiplano, sus cerros y un cielo estrellado que gracias a los 3700 metros de altura, se siente más cerca que de costumbre.
Sus pozos naturales poseen aguas con una temperatura promedio de 30 grados, muy agradable considerando los fríos 11 grados de temperatura que se viven por lo general en la zona. El complejo termal cuenta con un sector para camping y es posible visitarlo en cualquier temporada del año.
4. Parque Nacional Volcán Isluga y Géiseres de Puchuldiza
Este parque nacional de la provincia de Parinacota se ubica a unos 4000 metros de altura y cuenta con una serie de cerros, quebradas y ríos que entretienen y embellecen el paseo a través de sus hectáreas. El Volcán Isluga y la laguna Parinacota son dos de sus atractivos más destacables ya que ambos presentan una fauna especial y por sobre todo unas vistas y panorámicas muy interesantes.
Pero la mayor atracción que se encuentra dentro del parque, es sin duda los géiseres de Puchuldiza. Hay más de 20 orificios por donde fuertes manantiales se disparan alcanzando grandes alturas, sobre todo en horas del amanecer. Sus aguas trasformadas en fumarolas a más de 85 grados celcius, son un verdadero espectáculo.
5. Iglesia de Isluga
La iglesia del pueblo de Isluga, ubicado a 276 kilómetros al noreste de Iquique, se caracteriza por su arquitectura, la cual cuenta con un campanario terminado en forma de punta. Pero esta no es su única característica. Durante todo el año, la iglesia y su entorno permanecen deshabitados a excepción de ciertas fechas importantes de celebración donde todos los habitantes de los pueblos cercanos acuden a la iglesia considerada centro de ceremonias, para realizar bailes, cánticos y rezos.


